Cómo amueblar un baño para sacarle el máximo partido, aunque sea muy pequeño.

Con este post aprenderás paso a paso a amueblar un baño y a hacer de él un espacio funcional y confortable por muy pequeño que sea. Porque puede que no necesites un baño más grande, sino uno mejor organizado.

¿En tu casa ocurre también esto? La estancia más pequeña, la que tiene la forma más irregular, es un baño. Parece como si fuera el espacio al que menos atención se prestó el día que se distribuyeron las habitaciones.

Si te fijas, el baño es de los pocos espacios que no necesita luz natural obligatoriamente. Además, a ello hay que sumarle el hecho de que no sueles pasar dentro de él más que el tiempo necesario para tu higiene diaria. No es como el salón o el dormitorio, en donde sueles estar horas y horas.

Por todo esto, se suele decir que el baño es una habitación secundaria. Y muchas veces se trata como tal. Se reduce su superficie al mínimo y se colocan dentro de él la estructura o las instalaciones que no se quieren en otros espacios.

Sin embargo, que no sea una de las habitaciones principales de la casa no significa que no puedas tratarla con cariño. Y amueblarla y decorarla a tu gusto para aprovechar su espacio y mejorar tu experiencia cuando la utilices.

vista detalle de un lavabo

En este post vas a encontrar tres consejos y cuatro trucos sencillos para que puedas sacarle el máximo partido.

Primer paso: define cuáles son tus necesidades.

A la hora de distribuir un cuarto de baño muy pequeño lo primero que debes tener claro es para qué lo quieres.

¿Vives en una casa espaciosa con más baños? Entonces plantéate si lo que necesitas es tener otro más. Si dispones de algún baño más grande puede que te interese eliminar la ducha o la bañera de éste y transformarlo en un aseo. Lo despejarás de muebles que no necesitas y ganarás más espacio.

En cambio, puede que vivas en un piso no muy grande y éste sea el único baño del que dispones. En ese caso debes estudiarlo al milímetro para poder maximizar el espacio.

En cualquiera de los dos casos, una vez tienes claro para qué lo vas a utilizar el siguiente paso es seleccionar el mobiliario más idóneo para ello.

Paso dos: cómo elegir los muebles más adecuados para un baño pequeño.

baño con un mueble de madera

Se le atribuye al arquitecto alemán Mies van der Rohe una frase que resume una de las reglas más importantes que debes tener en cuenta cuando organices un espacio: menos es más.

Cuando vayas a elegir muebles para cualquier habitación intenta utilizar sólo los imprescindibles para conseguir el resultado que deseas. Si llenas un espacio de cosas innecesarias lo estarás sobrecargando. Y te puede producir una sensación de agobio o falta de orden.

En el caso de un baño pequeño, esta regla tiene aún más importancia por las dimensiones tan reducidas que tiene la habitación. Por eso, a la hora de elegir sus muebles debes intentar que cumplan dos cosas: que ocupen poco y que ayuden a dar la sensación de estar en un espacio más espacioso de lo que es en realidad.

Coloca mejor un plato de ducha que una bañera.

Piénsalo. ¿Cuánto hace que no te das un baño?

Incluso las bañeras más pequeñas ocupan una superficie mucho más grande que cualquier plato de ducha. Por eso, cuando no te sobra espacio lo mejor que puedes hacer es sustituirlas.

Además, a la hora de elegir una ducha, verás que hay miles de modelos. Con muchísimos tamaños y formas. No te va a ser difícil encontrar uno que se ajuste al tamaño de tu baño.

Escoge un mueble para el lavabo sencillo y sin patas.

En un baño pequeño, los muebles muy decorados se comen visualmente todo el espacio. Por eso, es mejor que escojas un mueble para el lavabo que sea de líneas sencillas. Sin estridencias.

Y, a poder ser, intenta que no llegue hasta el suelo y que no tenga patas. Los muebles suspendidos dan más sensación de amplitud.

Utiliza un lavabo pequeño y unos grifos empotrados.

Al igual que sucede con los platos de ducha, existen lavabos de muchas dimensiones distintas para que puedas elegir el que mejor se adapta a tu baño.

Así que, cuando vayas a escogerlo, ten en cuenta que debes poder circular con comodidad alrededor de él. No elijas uno excesivamente grande porque ocupará todo el espacio del baño y no te resultará cómodo de utilizar.

También puedes ganar espacio colocando grifos empotrados en la pared. Al tener parte de su mecanismo escondido detrás de los azulejos sobresalen menos, por lo que resultan perfectos cuando tienes que colocar un lavabo pequeño.

baño con grifos empotrados

Aprovecha las esquinas para ganar más espacio de almacenamiento.

¿Tu baño tiene un pilar adosado a una pared? ¿O una esquina inutilizable?

Los recovecos suelen ser zonas perdidas de los baños que puedes aprovechar para colocar unas baldas o estanterías y aumentar así el espacio de almacenamiento.

Es probable que tu baño tenga alguna esquina de este tipo. En ese caso, estúdiala porque seguramente puedas sacarle partido.

Una vez tienes el baño distribuido y los muebles y sanitarios seleccionados toca pensar en la decoración. Y lo primero es elegir cómo vas a revestir las paredes y el suelo.

Paso tres: ¿qué azulejos se deben poner en un baño pequeño?

Al igual que con el mobiliario, debes tener en cuenta que el revestimiento de las paredes y el suelo tiene que contribuir a crear sensación de estar en un sitio más grande. Y no agobiarte cuando vayas a usar el baño.

Los revestimientos homogéneos ayudan a descansar la vista. Por eso, si estás pensando en colocar azulejos en tu baño, lo ideal es que los elijas lisos y sin decoración. Y, a poder ser, con pocas juntas y no muy marcadas.

En el caso de que no quieras utilizar los clásicos azulejos puedes usar cualquier otro tipo de acabado para el baño siempre y cuando te dé esa sensación de continuidad. El papel pintado, el microcemento o la pintura son algunos ejemplos de materiales que te pueden venir muy bien para revestir un baño pequeño.

Eso sí, a la hora de elegir un material para el baño, fíjate siempre en que sean resistente a la humedad para que no se deteriore con el tiempo.

Con esto ya tendrías la base para poder organizar cualquier cuarto de baño y aprovecharlo al máximo por muy pequeño que sea. No obstante, existen algunos trucos muy sencillos que conviene que conozcas para conseguir que tu baño parezca más amplio de lo que es.

Extra: cómo hacer que un baño parezca más grande.

revestimiento colores neutros

Utiliza colores neutros.

Es mucho más fácil que te canses de un color llamativo que de uno neutro.

Los colores neutros nunca pasan de moda. Y, cuando se utilizan en una habitación pequeña, ayudan también a evitar la sensación de espacio recargado.

Ejemplos de este tipo de colores son los grises, beiges y el blanco. Sobre todo, el color blanco.

Así que cuando vayas a elegir el material con el que revestir las paredes y el suelo de tu baño, no lo dudes. Escoge uno que no sea muy llamativo.

Y, si tienes dudas, apuesta por el blanco. Conseguirás además que sea un espacio luminoso.

Los espejos son tus aliados.

El mejor truco para que consigas que un espacio parezca más grande de lo que es, es colocando un espejo. Reflejará la luz y creará un efecto óptico de habitación doble muy agradecido por tu vista.

Así que, sea del tamaño que sea tu baño, coloca un espejo. No sólo te será útil para verte a ti mismo, sino también para que sientas que estás en un espacio de mayor tamaño.

Utiliza mamparas de ducha en vez de cortinas.

Al igual que las cortinas, las mamparas impiden que tu baño se llene de agua cuando te estás duchando. Y, aunque sirven para lo mismo, las mamparas presentan una gran ventaja cuando lo que quieres es amueblar un baño pequeño.

Si colocas una mampara transparente en tu ducha, te permitirá ver a través de ella todo el espacio que hay detrás. Tendrás siempre una visión del baño completo y no parecerá más pequeño de lo que es como si puede suceder con una cortina opaca.

Mantén tu baño ordenado.

No hay nada más agobiante que un cuarto desordenado. Y, si es de un tamaño mínimo, aún más.

Procura mantener tu baño lo más ordenado posible. Si tienes estanterías con cosas a la vista puedes utilizar pequeños cestos o cajas para guardarlas. Así no tendrás tantos objetos expuestos de manera permanente.

mampara de baño transparente

Baños pequeños con encanto.

baño con encanto

En muchas casas sucede que la habitación más pequeña y descuidada es por defecto el baño. Puede que este sea tu caso y que estés buscando la manera de amueblarlo y organizarlo para que funcione mejor y se convierta en una zona atractiva.

Para ello, debes empezar por plantearte para qué quieres utilizarlo. Puede que ya tengas otro baño y puedas convertir éste en un aseo. O que sólo dispongas de un baño y te interese aprender a optimizar su espacio.

En cualquier caso, si es una habitación muy pequeña lo primero que debes hacer es seleccionar cuáles son los muebles imprescindibles que necesitas. Intenta que sean sencillos y del tamaño adecuado para que puedas moverte con comodidad alrededor de ellos.

Cuando ya los tienes elegidos puedes empezar a pensar en cómo van a ser las paredes y los suelos. Recuerda que aquí el objetivo es dar la sensación de estar en un espacio más grande de lo que es.

Para ello, te interesa optar por revestimientos lisos y de colores neutros. Puedes utilizar también espejos o mamparas para que te ayuden a crear esa impresión de estar en un espacio más amplio.

Por último, recuerda mantener tu baño en orden. Porque siempre estarás más cómodo en una habitación organizada y cuidada. Y te sentirás más a gusto.

P.D.: Las fotografías que ves las he sacado de Unsplash y Pinterest. Si eres el propietario de alguna avísame y estaré encantada de nombrarte en el pie de foto o retirarla si lo prefieres.

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