¿Qué es la biofilia y cómo puedes aplicarla en arquitectura e interiorismo?

¿Eres de esas personas que se maravillan escuchando el ruido del mar o los pájaros en medio del bosque? A esa atracción por la naturaleza se la llama biofilia. Aprende cómo se puede potenciar en arquitectura e interiorismo y cómo puede ayudarte a conseguir el hogar que quieres.

Durante el siglo XIX una de las ciudades que más creció en todo el mundo fue Londres. Cada día, en plena Revolución Industrial, cientos de personas de desplazaban desde el campo para ir a trabajar a las fábricas de la ciudad.

Vista de un parque ingles

¿Sabías que fue en esta época cuando se construyeron algunos de sus principales parques? Regent’s Park, por ejemplo, se proyectó durante estos años con el objetivo de acercar de nuevo el campo a los ciudadanos. Ese que habían dejado atrás al mudarse.

El gobierno de entonces consideró que era beneficioso para sus habitantes estar cerca de la naturaleza. Aplicó lo que hoy se conoce en arquitectura como diseño biofílico. Y consiguió que mejorase la calidad de vida de sus ciudadanos.

En este post te explico en qué consiste esta idea y cómo puedes utilizar sus principios fundamentales para optimizar el diseño de tu casa.

¿Qué es la biofilia?

Se conoce como biofilia a la atracción que sentimos los seres humanos hacia la naturaleza.

Es probable que alguna vez te hayas quedado embelesado mirando el horizonte desde lo alto de una montaña. O que te reconforte oír el sonido de la lluvia una tarde de otoño.

La biofilia sostiene que a las personas nos encanta estar rodeados de naturaleza. Que nos fascina. Y que necesitamos esa conexión para sentirnos a gusto.

¿Cómo surgió el concepto de biofilia?

Como sabes, la afición del ser humano por todo lo que tiene que ver con la naturaleza ha estado presente desde siempre en su comportamiento. Sin embargo, no fue hasta 1973 cuando se le dio el nombre de biofilia por primera vez.

La persona que lo hizo fue Erich Fromm que, cómo no, era un psicólogo.

Más tarde, en 1984, el biólogo Edward Wilson popularizó este término al escribir un libro cuyo título es esta misma palabra. Este científico también es conocido por acuñar el término biodiversidad.

Según Wilson, los seres humanos sentimos una afiliación genuina hacia el resto de los seres vivos porque la mayor parte de nuestra evolución como especie la hemos realizado en medio de la naturaleza.

"Biophilia", ilustración de Daniel Clarke
«Biophilia», ilustración de Daniel Clarke

Es evidente, ¿verdad? Puede que estés pensando que no hace falta que existan estudios sobre este tema porque parece obvio que a los seres humanos nos gusta estar cerca de la naturaleza.

¿Por qué es tan importante la biofilia?

Como te expliqué al inicio de este artículo, desde el siglo XIX el ser humano ha ido dejando de vivir en el campo para trasladarse de forma masiva a las ciudades. Y se ha ido alejando cada vez más de la naturaleza.

Piénsalo. ¿Cuántos barrios conoces que tienen calles en las que no crecen apenas árboles? ¿O en los que no hay ninguna zona verde? Y, seguramente, no es porque sus habitantes no quieran.

El precio de las viviendas es muy barato en la mayoría de las áreas urbanas que no tienen ningún espacio verde cerca. Mucha de la gente que vive allí no puede permitirse otra cosa.

Y para comprobarlo puedes hacer un experimento. Si alguien te preguntase en dónde ubicarías tu hogar ideal, ¿qué dirías?

Puede que eligieses algún barrio próximo a un importante parque de tu ciudad. O que escogieses vivir en la periferia para poder tener una casa con un jardín amplio. En cualquiera de tus respuestas seguro que verás la conexión con la naturaleza.

Está demostrado que el ser humano necesita vivir cerca de espacios verdes porque le aporta bienestar y mejora su salud. Tanto física como mental.

Por eso, es importante que vivas conectado de alguna manera con elementos naturales. Y para conseguirlo puedes servirte del diseño biofílico.

¿Qué es el diseño biofílico?

Patio interior con plantas

A la arquitectura y al interiorismo que tratan de integrar la naturaleza en sus proyectos se les dice que aplican diseño biofílico.

En esta disciplina se intenta que los usuarios de los edificios no tengan la sensación de estar en un entorno que les resulte frío o aséptico porque, a la larga, lo acabarán rechazando. Y se hace un esfuerzo por integrar elementos naturales en su diseño para mejorar su salud y su bienestar.

Por eso, el diseño biofílico se puede aplicar en espacios tan diversos como hospitales u oficinas.

Está demostrado que los hospitales que se esmeran en proporcionar vistas hacia el paisaje tienen pacientes que se curan antes. O que las oficinas con un interiorismo en el que se le da importancia a este concepto tienen menos bajas laborales entre sus empleados.

Pero la biofilia no sólo se puede aplicar en grandes edificios. La arquitectura de tu casa también se puede beneficiar de este concepto si tienes en cuenta los siguientes principios de diseño fundamentales.

Puntos principales de la biofilia en arquitectura e interiorismo.

Si estás pensando en hacerte tu propia casa, llegas en el momento perfecto para leer este artículo.

Porque, para poder beneficiarte al máximo de las propiedades terapéuticas de la biofilia, debes tener en cuenta los siguientes aspectos en tu proyecto desde el inicio.

Aprovecha los cinco sentidos para apreciar la naturaleza.

Es lo más obvio y lo más importante. Para tener la sensación de estar rodeado de naturaleza tienes que percibirla.

Para ello, puedes orientar las ventanas de tu casa hacia árboles, zonas verdes, etc. Esto te permitirá no sólo verlos durante todo el año, sino también oír a los pájaros cuando aniden en ellos u oler sus flores durante la primavera.

Y si no puedes ver la vegetación exterior desde tu casa, siempre puedes llenar las estancias interiores de tu hogar con plantas. Eso sí, no te olvides de regarlas y cuidarlas durante todo el año.

Aquí tienes una lista de las plantas de interior más resistentes.

Vista de un jardín exterior

Sitúate cerca del agua.

Al igual que con las vistas hacia las zonas verdes, a lo mejor puedes vivir cerca del mar. O de un río o un lago.

En ese caso, enhorabuena. Aprovéchalo también para orientar tu casa hacia ella porque el agua te relaja y te ayuda a eliminar el estrés del día a día.

Utiliza en el interiorismo patrones que imiten a la naturaleza.

Si te gustan los azulejos con personalidad, o el papel pintado con dibujos, puedes aprovecharlos para incluir diseños que imiten formas naturales.

Pueden ser desde cosas más realistas, como dibujos de flores o plantas, hasta temas más abstractos de formas orgánicas. Lo importante es que no sean totalmente rígidos y geométricos.

Y, si vas a decorar tu casa, aprovecha para buscar también objetos que sigan estas ideas y poder maximizar sus beneficios.

Emplea materiales naturales.

La madera, la piedra o la cerámica son ejemplos de materiales naturales. Y la arquitectura está repleta de opciones para que puedas utilizarlos.

Su textura, su color o su olor proporcionan calidez a los ambientes de tu casa y te conectan de manera inconsciente con el medio natural.

Aprovéchate de ellos y evita materiales plásticos y otros derivados que no te benefician.

Interior con paredes de madera

Aplica los beneficios del diseño bioclimático.

Una casa bioclimática te ayuda, entre otras cosas, a mejorar tu bienestar.

Entre sus características más importantes está que se preocupa de que respires un aire de calidad, bebas agua más limpia y tengas un buen confort acústico en el interior.

Las mismas sensaciones que tendrías si estuvieses en medio de la naturaleza. Es un claro ejemplo de arquitectura biofílica.

Los beneficios de la arquitectura y el diseño biofílicos.

Puede que el término biofilia te resulte novedoso. Que, hasta hace bien poco, no hayas oído hablar de él. Sin embargo, la necesidad que tenemos los humanos de estar en contacto con otros seres vivos es algo que ha existido desde siempre.

Porque vivir en conexión con la naturaleza beneficia tu salud y mejora tu calidad de vida.

Es probable que tu casa ideal se ubique en un barrio de tu ciudad cerca de alguno de sus parques. O que prefieras vivir en las afueras para tener tu propio jardín. En cualquier caso, seguro que tu relación con el medio natural está presente de manera inconsciente.

Y a eso se dedica el diseño biofílico en arquitectura e interiorismo. A acercar la naturaleza a los usuarios de los edificios.

Así que, si vas a hacerte tu propia casa, puedes aplicar sus principios fundamentales a la hora de diseñarla. Puedes orientar sus vistas hacia las zonas verdes que tengas cerca. O utilizar en el interior materiales y decoraciones naturales.

Porque cuanto más rodeada y vinculada con la naturaleza esté tu casa, mejor para ti. Para tu calidad de vida.


P.D.: Las fotografías que ves las he sacado de Unsplash y Pinterest. Si eres el propietario de alguna avísame y estaré encantada de nombrarte en el pie de foto o retirarla si lo prefieres.

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