Cómo controlar la luz solar en tu casa.

¿Sabes cómo sacarle partido a la luz solar que entra en tu casa? Descubre en este post cómo influye la iluminación natural en tu salud y cómo puedes aprovecharla al máximo.

La luz solar es la iluminación más valiosa que tiene tu casa. A diferencia de la luz eléctrica, la luz natural es una iluminación muy rica en matices y colores. Y además de iluminar, es la única que sirve para mejorar tu salud, tanto física como mental.

Por eso, en este post quiero explicarte de qué manera puedes controlarla. Para sacarle el máximo partido todos los días del año.

La luz solar y la salud.

La luz y el ritmo circadiano.

El cuerpo humano organiza todos sus procesos internos en ciclos de 24 horas: digestión de alimentos, horas de sueño, procesos renales, etc.

A esto se le llama ritmo circadiano.

Por eso siempre tienes hambre a la misma hora. O ganas de dormir en el mismo momento de la noche.

Lo que más influye en el ritmo circadiano de tu cuerpo es la iluminación. Cuando está oscuro, tu cuerpo interpreta que es de noche e inicia sus procesos internos relacionados con esta fase. Cuando hay mucha luz ocurre al contrario. Tu cuerpo entiende que es de día y pone en marcha otro tipo de actividades.

Por eso, una pobre iluminación de tu casa puede hacer que tu cuerpo no interprete bien en qué momento del día está y que se vea alterado tu ritmo circadiano. Si esto ocurre, está demostrado que se pueden producir numerosos problemas de salud tales como: obesidad, diabetes, depresión, etc.

Como ves, es importante tener un buen control de la luz en tu vivienda. Porque mejora tu bienestar y tu calidad de vida.

Asiento en ventana
Si tu casa no cuenta con una buena iluminación natural es posible que se altere tu ritmo circadiano.

Cómo saber cuándo está mal iluminado un espacio.

Un espacio de tu casa, interior o exterior, está mal iluminado cuando se produce una de las siguientes situaciones y no has previsto nada para solucionarlo:

  • Hay un nivel de iluminación insuficiente.

Es decir, está demasiado oscuro para la tarea que vas a realizar en ese momento.

  • Hay una intensidad de luz excesiva.

Es el caso opuesto al anterior. Hay demasiada luz para ese momento del día y para la actividad que quieres ejecutar.

  • Hay demasiado contraste de luz entre dos áreas adyacentes.

Esto sucede, por ejemplo, cuando estás en el jardín a pleno sol y entras al interior de tu casa sin pasar por ningún espacio de transición. Estarás unos minutos sin ver nada porque necesitarás que tus ojos se acostumbren al contraste de luz tan fuerte que han sufrido.

Si has vivido alguna de estas situaciones es posible que hayas notado las molestias que producen (irritación de ojos, dolor de cabeza, etc.). Lo bueno es que, una vez las conoces, las puedes identificar y corregir para que no vuelvas a tener que sufrirlas.

Y si te vas a construir tu propia casa, le puedes pedir a tu arquitecto que te haga un análisis de cómo va a ser la iluminación natural durante la fase de diseño.

Qué es un análisis de la iluminación natural en un edificio y para qué sirve.

Un modelo de análisis de la iluminación natural es una representación en tres dimensiones de un edificio en el que se estudia cómo incide la luz solar y con qué intensidad lo hace hacia el interior de sus habitaciones.

El objetivo de este estudio es poder aprovechar la luz solar al máximo. Además de mejorar el confort de los usuarios, con este análisis se reduce el consumo de luz eléctrica al mínimo.

Este tipo de modelos, que se pueden realizar con programas BIM, calculan la cantidad luz solar que recibe una habitación de tu casa durante un periodo de tiempo determinado. Si alguna de ellas no cumple con los criterios mínimos establecidos se mostrará en el análisis y se podrá corregir durante la fase de diseño.

Análisis iluminación natural
Este es un análisis de iluminación hecho por la empresa Velux. En rojo, las zonas que más luz reciben. En verde, las que menos.

Pero ¿y si tú ya tienes una casa construida y quieres mejorar su iluminación natural? ¿Cómo puedes hacerlo? Pues estudiando cómo entra la luz del sol a través de las distintas orientaciones que tiene tu casa.

Las orientaciones de un edificio.

Si te pregunto cuáles son los cuatro puntos cardinales estoy segura de que los conoces de sobra: norte, sur, este y oeste.

Pero, si te pregunto de qué manera inciden los rayos del sol en tu casa en función de cada orientación, es posible que no lo tengas tan claro.

El sol no sigue una trayectoria ni vertical ni uniforme durante todo el año. Esto hace que cada orientación tenga unas características especiales que la hacen distinta a las demás.

Conviene, por tanto, que conozcas cómo penetra la luz solar a tu casa en función de cómo esté orientada para que entiendas el tipo de iluminación natural que vas a tener en su interior y puedas aprovecharla al máximo.

Orientación norte.

El norte es el lado que menos luz solar recibe durante todo el año.

Esto se puede ver de una manera muy clara en la naturaleza. En España, la cara norte de muchas montañas suele tener la vegetación más frondosa porque es el lado menos castigado por el calor durante los meses de verano.

Sin embargo, esta oscuridad que tanto beneficia a las plantas no es una ventaja para tu casa.

Las estancias que tengas con ventanas hacia el norte serán las más oscuras de tu vivienda. Si este es tu caso, debes optar por colocar ventanas de buen tamaño y no protegerlas de la radiación solar. Así podrás maximizar la luz natural que reciban.

Orientación sur.

Si la orientación norte es la más desfavorable, la sur es todo lo contrario. Es la orientación que más luz solar recibe durante todo el día. Y es la que todo el mundo quiere.

Si vas a comprarte un piso de segunda mano, verás que los que tienen fachadas con orientación sur siempre son más caros. Lógico.

Además de recibir mucha cantidad de luz solar a lo largo del día, las habitaciones orientadas a sur tienen otra ventaja. Y es que los rayos del sol inciden de manera muy vertical hacia su interior, por lo que son muy fáciles de controlar y resultan mucho menos molestos.

Si tienes ventanas orientadas a sur sólo necesitas tener un toldo, porche o visera encima de ellas para que el sol no entre directamente hacia el interior.

Porche ventana
Este porche encima de ventanas orientadas hacia el sur las protege para que el sol no entre hacia el interior de manera directa.

Orientación este.

Las estancias que tienen ventanas orientadas hacia el este reciben la luz del sol al amanecer.

Esta luz es muy horizontal. Llega hasta el fondo de la habitación y puede resultar un poco molesta a los ojos. Lo bueno es que, como es la primera luz del día, en verano no calienta en exceso tu habitación.

Lo mejor para controlarla es que dispongas de contraventanas o persianas exteriores para las primeras horas del día. Cuando haya avanzado la mañana y el sol esté más alto, puedes utilizar cortinas o estores más ligeros.

Orientación oeste.

Esta orientación es parecida a la este pero con una gran desventaja: en vez de recibir la luz del amanecer, las ventanas que están orientadas hacia el oeste reciben la luz horizontal del atardecer.

Esto significa que, en verano, a estas ventanas les está dando el sol durante la última parte del día y reciben no sólo iluminación natural, sino también mucho calor.

Si tienes habitaciones con ventanas orientadas hacia el oeste debes protegerlas del exceso de luz solar durante los meses más cálidos. Esto sólo lo puedes hacer con elementos exteriores opacos como persianas y contraventanas.

Los elementos de protección solar ligeros, como las cortinas o los estores, también te servirán para tamizar la luz. Eso sí, conviene que los utilices sólo durante los meses de invierno, cuando a luz solar no viene acompañada de altas temperaturas.

Contraventana exterior
Unas contraventanas por el exterior de la fachada son fundamentales si su orientación es hacia el oeste.

Por qué un buen control de la luz solar es tan importante.

Como has podido ver en este post, la luz natural influye de una manera determinante en tu ritmo circadiano. Una iluminación deficiente, ya sea por exceso, defecto o contraste, puede producir problemas en tu salud. Por eso es importante saber controlarla.

Si te vas a construir tu propia casa, conviene que el arquitecto que contrates te haga un análisis de la iluminación natural de tu proyecto. Así podrá comprobar que tu casa recibe una cantidad de luz solar suficiente.

De igual manera, si lo que quieres es aprender a controlar la iluminación en una casa que ya está construida, es importante que conozcas de qué manera va cambiando la incidencia del sol según la orientación que tengan tus ventanas. La más favorable siempre es la sur, la más oscura la norte y la más calurosa e incómoda la oeste.

Espero que este post te haya ayudado a comprender mejor la importancia que tiene la luz solar en tu vivienda. Porque una casa con una buena iluminación natural es la base para que consigas el bienestar dentro de ella.

P.D.: Las fotografías que ves las he sacado de Velux, Unsplash y Pinterest. Si eres el propietario de alguna avísame y estaré encantada de nombrarte en el pie de foto o retirarla si lo prefieres.

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