Los mejores hábitos para mantener tu casa fresca durante los meses de verano

En España hay años en los que el verano decide empezar en mayo y otros en los que se retrasa hasta julio. En cualquier caso, siempre llega y con él un calor aplastante. En el post de hoy te cuento qué puedes hacer para mantener tu casa fresca durante este tiempo sin que tengas que abusar del aire acondicionado.

No sé si a ti te pasa, pero cuando pienso en el verano a mí lo primero que se me viene a la cabeza son las muchas ganas que tengo de disfrutar algunos de estos días de sol junto a una idílica playa.

Sin embargo, la realidad es que la mayor parte de esta estación la debo pasar en mi ciudad trabajando. Las obras no paran y los proyectos tampoco.

Si a ti también te ocurre algo parecido entonces puede que te eches a temblar cada vez que oigas que una ola de calor se acerca a tu municipio. Normal.

Porque, si ya de por sí es intenso el verano en España, cuando sube la ola sahariana el ambiente se vuelve insoportable. Y esto lo notas especialmente en tu casa.

Pero no desesperes. Existen varios hábitos más sostenibles que el aire acondicionado con los que puedes conseguir bajar la temperatura de tu hogar. Para que puedas sentirte a gusto en tu casa sin tener invertir una fortuna.

En este artículo te los cuento todos.

1. Evita que el calor entre en tu casa.

O dicho de otra manera: mantén tu casa cerrada a cal y canto durante las horas del día en que más sube la temperatura.

¿Por qué? Piénsalo. Si en invierno no abres las ventanas porque no quieres que se escape el calor de tu hogar tampoco debes hacerlo para que entre en verano.

Ya sé que es muy fácil que tengas la tentación de ventilar toda tu casa a mediodía. Consigues que el aire se mueva y tienes la sensación de que refrescas el ambiente.

No obstante, lo cierto es que a esas horas es más que probable que haga más calor en el exterior que lo que hace dentro. Por eso, si abres la ventana en ese momento lo único que conseguirás es que el calor penetre hacia tu hogar. Y luego es muy difícil sacarlo.

También es importante que eches las persianas y bajes los toldos cuando el sol incida directamente sobre tus ventanas. De esta manera evitarás que se recalienten y que transmitan todo ese bochorno hacia el interior de tu casa.

Casa fresca en verano - contraventanas cerradas

2. Ventila sólo por la noche.

Es evidente que, para vivir en un hogar saludable, es fundamental que renueves el aire de su interior a diario.

Pero, ¿cómo lo vas a hacer si tienes que cerrar tu casa durante el día? Pues abriendo todas tus ventanas por la noche, que es cuando empieza a bajar la temperatura.

De esta manera no sólo ventilarás tu hogar, sino que además lo harás en el momento en el que la temperatura exterior empieza a bajar. Así conseguirás que el aire que entra a tu casa sea el más fresco posible.

Además, si tienes la suerte de tener ventanas en dos fachadas diferentes, mejor. Así podrás beneficiarte de la ventilación cruzada.

Ésta hará que el aire viciado salga por unas de ellas al tiempo que entra aire del exterior a través de las otras. Podrás aprovecharte del viento que haga esa noche para generar corrientes de aire que refresque aún más tu casa.

Y, cuando no se mueva el aire, siempre podrás provocarlo.

3. Utiliza ventiladores para generar corrientes en tu casa.

Ventilador de techo

Puede que llegue un momento del verano en el que, a pesar de que solamente abres tu hogar por la noche y cuidas de que no penetre el aire exterior durante el día, empieces a notar que hace demasiado calor en su interior.

Para combatirlo, una de las estrategias más efectivas que puedes aplicar es la de utilizar ventiladores que muevan el aire. Especialmente si son de techo.

Es cierto que consumen energía eléctrica para poder funcionar. Pero también es verdad que su gasto es hasta un 90 por ciento menor que el de un aparato de aire acondicionado y que pueden llegar a proporcionarte un confort muy parecido.

Porque lo cierto es que hay mejores métodos para que ahorres en tu consumo de electricidad durante el verano. Y, de paso, para que pases menos calor al mismo tiempo.

4. Apaga todos electrodomésticos y luces que no sean imprescindibles.

No sé si alguna vez lo has pensado, pero cualquier electrodoméstico emite mucho calor cuando está funcionando.

Lo mismo sucede con las luces. Especialmente si no son tipo LED, que son las más eficientes a las que menos se calientan.

Así que parece lógico que una buena manera para que no aumente en exceso el calor del interior de tu casa sea que evites encender demasiadas bombillas. O que pongas en funcionamiento La mayoría de los electrodomésticos solo por la noche.

Tu factura y tu confort en casa te lo agradecerán.

En cualquier caso, si no tienes más remedio que utilizar algún aparato eléctrico durante el día, te aconsejo que cierres la puerta del cuarto en el que esté situado. Así evitarás que el calor que genera su funcionamiento se extienda por toda tu casa.

Lo bueno es que, no sólo existen dispositivos que generan calor cuando están siendo utilizados. También puedes tener otros elementos que te ayuden a refrescar de manera natural el ambiente.

Y que van a funcionar para ti durante las 24 horas del día.

5. Coloca plantas en tu jardín o terraza.

¿Alguna vez te ha sucedido esto? Vas andando por la calle con un calor sofocante y, en cuanto llegas a un parque, notas como el ambiente se atempera al instante.

Eso es porque las plantas ayudan a refrescar su entorno de manera natural.

Por eso, si tienes jardín o terraza, te conviene llenarlo de plantas de cara al verano. Notarás como se convierte en un lugar más fresco durante las noches más calurosas del verano.

Frescor en una terraza con plantas

La mejor manera de combatir el calor en tu casa.

El verano ya está aquí. Como cada año. Y no vas a poder evitar que con él lleguen también las altas temperaturas a la puerta de tu casa.

Por eso y porque tampoco es bueno para tu salud ni para tu economía que estés utilizando el aire acondicionado de manera continua, es importante que conozcas que hay otras medidas que puedes aplicar para refrescar tu casa. Más sencillas y sostenibles.

Eso sí, algunas requieren que tengas disciplina. Como las de mantener cerrada toda tu casa durante las horas de más calor del día y ventilar sólo por la noche.

Otras implican que utilices tus recursos con cabeza. Que enciendas sólo los aparatos eléctricos imprescindibles para no generar más calor del necesario. O que emplees ventiladores de techo en vez del aire acondicionado.

Y, por último, está el recurso de acercarte a la naturaleza. Las plantas son capaces de regular la temperatura y de proporcionarte frescor si las tienes cerca.

Así que ya sabes. Ten a mano este artículo cuando oigas que se acerca la primera ola de calor.

Porque si aplicas lo que has leído aquí notarás cómo la temperatura de tu casa mejora. Y se te hará más llevaderos los días que te quedan hasta que puedas irte de nuevo a la playa.


P.D.: Las fotografías que ves las he sacado de Unsplash y Pinterest. Si eres el propietario de alguna avísame y estaré encantada de nombrarte en el pie de foto o retirarla si lo prefieres.

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