Para qué sirve un aparejador

El aparejador o arquitecto técnico es una figura bastante desconocida, aunque imprescindible si te quieres hacer tu propia casa. ¿Sabes cuál es su función dentro de una obra? Te lo cuento todo en este post.

Seguro que te suena la profesión de aparejador. Es más, es posible que tengas algún amigo o conocido que se dedique a ello. ¿Le has preguntado alguna vez en qué consiste su trabajo?

Así como todo el mundo conoce para qué sirve un arquitecto, lo que pocos saben es qué función desempeña un aparejador. Y, por supuesto, cuál es la diferencia entre los dos y por qué ambos son tan necesarios en una obra.

Qué hace exactamente un aparejador.

Tanto el arquitecto como el aparejador son dos profesionales a los que debes contratar obligatoriamente si te quieres construir tu propia casa.

Como ya te expliqué en este artículo, el arquitecto es el profesional encargado de diseñar y definir el proyecto de construcción de tu vivienda. Es el que firma los planos, el presupuesto y redacta la memoria.

Por su parte, el aparejador entra en escena cuando el proyecto está más avanzado. A veces empieza a trabajar en la fase de ejecución y ayuda al arquitecto a definir el presupuesto. Pero, sobre todo, un aparejador ejerce su labor durante la fase de construcción de tu casa.

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El arquitecto trabaja en todas las fases del proyecto. El aparejador sólo durante la obra.

Las tareas más importantes que realiza un aparejador durante la construcción de tu vivienda son las siguientes:

Dirección de ejecución de obra.

El aparejador forma, junto con el arquitecto, parte de la dirección de obra. Ejerce el cargo de Director de Ejecución de Obra.

Entre sus funciones está la de supervisar la buena construcción de tu casa. De que todo se ejecute correctamente y los materiales se coloquen de acuerdo con sus especificaciones.

Esto incluye, entre otras cosas, la revisión de elementos como el montaje de la estructura o la ejecución la tabiquería, por ejemplo.

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La función principal del aparejador durante la obra es la de asegurarse de la correcta realización de los trabajos de construcción de tu casa.

Control de materiales.

También se encarga del control de calidad de todos los materiales que llegan a la obra.

Esto implica, por un lado, asegurarse de que los materiales que se van a colocar en tu casa se corresponden con los que se han definido durante la fase de proyecto. Y, por otro lado, exigir a los respectivos proveedores que presenten todos los certificados de calidad que la normativa requiere.

Además de esto, el aparejador supervisa los ensayos de los materiales que se hayan encargado. Y controla que el resultado de éstos cumpla con lo detallado en el proyecto y con la normativa correspondiente.

Preparación de certificaciones.

Cada fin de mes el aparejador elabora la certificación de la obra.

La certificación de una obra es la factura que se presenta cada mes para que la constructora cobre por lo que haya avanzado con los trabajos de tu casa durante ese tiempo.

El aparejador se encarga de revisar qué tareas ha avanzado la constructora durante el mes anterior. Los recoge en la certificación y la firma junto con el arquitecto antes de enviarla para su cobro.

¿Cuál es la diferencia entonces entre un aparejador y un arquitecto?

Como has podido ver en el apartado anterior, el aparejador es un perfil muy técnico. Se ocupa del día a día de la obra. Para que todo se ejecute con la calidad con la que se ha definido en la fase redacción del proyecto.

Eso sí, esto no quiere decir que durante la fase de obra el arquitecto no tenga ninguna función que realizar. Al contrario.

Tanto el aparejador como el arquitecto deben participar en la fase de construcción de tu casa y hacer visitas periódicas a la obra. Son perfiles complementarios que trabajan en equipo.

El arquitecto tiene una visión más amplia y global de tu proyecto. Se encarga de la elaboración de la documentación, de que tu vivienda cumpla con la normativa urbanística, de las licencias necesarias, etc. Y está trabajando en tu casa durante todas las fases del proyecto.

Por su parte, el aparejador está mucho más centrado en la fase de obra. Se ocupa de cuestiones muy específicas como la recepción de materiales, el avance de la obra mes a mes para redactar las certificaciones y la correcta ejecución técnica de los trabajos.

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El trabajo del aparejador es muy específico: dirección de ejecución de obra, control de materiales y certificaciones.

Es verdad que hay tareas en las que pueden, y es conveniente, que intervengan los dos.

Por ejemplo, ambos deben supervisar que los trabajos de construcción se ejecutan tal y como se han definido durante la fase de proyecto. Y cada uno lo hará fijándose en cosas diferentes, en función de cuál sea su trabajo.

Además, deben mantenerse informados de las tareas que realiza el otro durante la obra para poder coordinarse.

¿En qué casos es obligatorio contratar a un aparejador?

En España es obligatorio que cuentes con un aparejador cuando se vaya a solicitar una licencia de obra mayor.

Esto quiere decir que es imprescindible que contrates a un aparejador en los siguientes casos:

  • En todas las obras de construcción que sean de nueva planta.

Si te vas a hacer tu propia casa desde cero, este es tu caso.

  • En aquellas obras de reforma en las que haya que modificar elementos estructurales o se vaya a realizar un cambio de uso del inmueble.

Si tienes una oficina, por ejemplo, y quieres convertirla en tu casa necesitas contratar a un aparejador. También es obligatorio que lo contrates si vas a realizar una reforma compleja en tu vivienda en la que vas a alterar la estructura de algún modo.

  • En obras de rehabilitación, en obras que afecten a zonas comunes y en obras en las que se vaya a modificar el sistema de protección contra incendios del edificio.

Este caso es muy común en las comunidades de vecinos que tienen que hacer obra en la fachada o en el aparcamiento, por ejemplo.

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Según la legislación española, debes contratar a un aparejador para todas las obras que requieran licencia de obra mayor.

Cómo elegir un buen aparejador.

Como ves, el aparejador es una figura muy importante en la construcción de tu casa. Debe ser una persona en la que confíes porque se va a ocupar de temas cruciales durante la obra.

A la hora de elegir profesional es importante que conozcas su experiencia previa. Si puedes, contacta con aquellas personas que hayan trabajado con él antes que tú para pedirles referencias.

Cuando ya tengas a tu aparejador seleccionado, debes firmar un contrato con él antes de que empiece a trabajar en tu proyecto. En él se debe especificar de manera clara y precisa cuáles van a ser sus funciones y se deben detallar sus honorarios.

Al igual que cuando eliges a tu arquitecto, te recomiendo que para contratar aparejador no te fijes solamente en su remuneración. Si escoges a uno que cobre demasiado poco no va a poder dedicarle a tu casa todo el tiempo que te gustaría. Y no realizará las tareas que tiene asignadas con la meticulosidad que se necesita.

Ten en cuenta que el aparejador, junto con el arquitecto, son los dos profesionales que se van a encargar de que tu casa se construya con la calidad y precisión que tú quieres.

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El aparejador forma con el arquitecto la dirección de obra. Son los responsables de supervisar la correcta construcción de tu casa.

Lo más importante que tienes que saber sobre las funciones de un aparejador.

Tal y como has podido leer en este post, el aparejador es una figura imprescindible durante la fase de construcción de tu casa.

Ocupa el puesto de director de ejecución de obra. Y se encarga, entre otras cosas, de la buena construcción de tu casa, de la supervisión de los materiales que se van a utilizar y de la redacción mensual de las certificaciones.

Además, trabaja en equipo con el arquitecto de tu proyecto. Ambos realizan visitas periódicas a la obra y supervisan los trabajos de la constructora, cada uno desde su posición y su función asignada.

Es obligatorio que contrates a un aparejador si necesitas una licencia de obra mayor. Esto se aplica cuando vas a construirte tu casa desde cero, cuando vas a realizar una obra de reforma en la que se altere la estructura del edificio, o cuando necesitas un cambio de uso en un inmueble.

Por último, recuerda que cuando contrates a un aparejador debes elegir a alguien que te inspire confianza. Que tenga buenas referencias. Y que vaya a cobrar unos honorarios acordes con el trabajo y la responsabilidad que va a tener durante la construcción de tu casa.

Porque si cuentas con unos buenos profesionales, el proyecto de tu casa será extraordinario.

P.D.: Las fotografías que ves las he sacado de Unsplash y Pinterest. Si eres el propietario de alguna avísame y estaré encantada de nombrarte en el pie de foto o retirarla si lo prefieres.

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